El Liceo La Chimba, ubicado en el sector norte de Antofagasta, ha debido suspender sus clases por tercer día consecutivo debido a la contaminación ambiental generada por quemas ilegales en la zona. Esta situación, que afecta a cerca de mil estudiantes, ha sido recurrente durante el 2024 y ha generado un impacto negativo en la comunidad escolar.

El problema no es nuevo. Según relatan los vecinos, las quemas ocurren principalmente durante la madrugada, dejando en el ambiente una densa nube tóxica que persiste en la mañana. Esta contaminación provoca molestias respiratorias, irritación ocular y dolores de cabeza en los habitantes del sector. La presidenta del Centro de Padres del Liceo La Chimba, Rosalía Urbina, señaló que este problema se ha intensificado y que, a pesar de las promesas de solución, no se han tomado medidas efectivas. “Nos dicen que no hay una solución inmediata y que el problema es de largo plazo. Mientras tanto, nuestros hijos siguen perdiendo clases”, lamentó.

Impacto en la comunidad educativa

La metodología para determinar la suspensión de clases se basa en un plan de contingencia que se activa cuando al menos diez personas, entre estudiantes y profesores, requieren atención en la enfermería. Una vez que esto ocurre, la comunidad escolar es enviada a sus hogares, lo que genera dificultades logísticas para muchas familias. Además, la baja asistencia ha obligado a reprogramar evaluaciones y reuniones de apoderados, afectando la planificación académica.

Los docentes también han resultado afectados. Algunos han debido acudir a la Mutual de Seguridad por problemas de salud relacionados con la exposición al humo. “El olor dentro de las salas es insoportable. Muchos apoderados decidieron no enviar a sus hijos al colegio porque desde temprano se percibía la nube de contaminación”, explicó Urbina.

Reuniones con autoridades y posibles soluciones

Este miércoles, representantes del Liceo La Chimba sostuvieron una reunión con la Corporación Municipal de Desarrollo Social (CMDS) y funcionarios municipales para abordar el problema. Entre los compromisos adquiridos se encuentra la reparación de ventanas en las salas y otras mejoras en la infraestructura. Sin embargo, la solución definitiva depende de medidas a nivel regional.

Hoy se espera una nueva reunión con la Seremi de Educación, donde se discutirán alternativas como la implementación de clases en otros horarios, la instalación de un medidor ambiental para monitorear la calidad del aire y la posibilidad de clases online. No obstante, esta última opción no es bien recibida por los estudiantes, quienes no desean volver a un sistema similar al de la pandemia.

Un problema de larga data

El problema de las quemas ilegales afecta a toda la comunidad del sector norte de Antofagasta. Vecinos han denunciado que la situación empeora con la llegada del invierno, ya que el frío incrementa la frecuencia de estas quemas. “Es una situación que llevamos años denunciando, pero sigue sin resolverse. Algunas familias han tenido que mudarse porque la salud de sus hijos se ha visto gravemente afectada”, indicó Yésica Montoya, residente del sector.

La concejal Karina Guzmán, quien también vive en la zona, ha solicitado información sobre el uso de los fondos del royalty minero, los cuales podrían destinarse a enfrentar esta emergencia. “Necesitamos medidas concretas. Si se va a licitar vigilancia 24/7, que tengamos plazos claros. No podemos seguir esperando mientras nuestros niños se enferman y pierden clases”, enfatizó.

A pesar de los esfuerzos por visibilizar la problemática y exigir soluciones, la comunidad de La Chimba sigue a la espera de acciones concretas que pongan fin a esta crisis ambiental y educativa.